Inicio        Gurdjieff      Trabajo       Grupo      Actividades    Lecturas

     
            
              
              
                
               
 
 
  1. La obra de Gurdjieff es múltiple. Pero, cualquiera que sea la forma a través de la cual él se exprese, su palabra es siempre una llamada.

  2. Llama porque sufre por el caos interior en el cual vivimos.

  3. Llama para hacernos abrir los ojos.

  4. Nos pregunta por qué estamos aquí, qué es lo que queremos, a qué fuerzas obedecemos.

  5. Nos pregunta, sobre todo, si comprendemos lo que somos.

  6. Quiere que lo cuestionemos todo.

  7. Y porque insiste, y su insistencia nos obliga a contestar, se establece entre él y nosotros una relación que es parte integrante de su obra.

  8. Durante casi cuarenta años esta llamada resonó con tanta fuerza que, desde todos los continentes, hombres y mujeres acudieron a él.

  9. Pero acercársele era siempre una prueba. Frente a él, toda actitud parecía artificial. Fuese ella de excesiva deferencia, o por el contrario de pretensión, desde el primer instante se veía destrozada. Caída la actitud, no quedaba sino una criatura humana despojada de su máscara y sorprendida por un instante en toda su verdad.

  10. Experiencia despiadada e imposible de soportar para algunos. Éstos no le perdonaban haber sido desenmascarados y una vez fuera de su alcance, buscaban justificarse por todos los medios. Así nacieron las leyendas más extravagantes.

  11. El propio Gurdjieff se divertía con esos cuentos. Llegaba incluso a provocarlos si era necesario, aunque no fuera sino para deshacerse de los simples curiosos.

  12. En cuanto a los que habían sabido aproximarse a él y para quienes este encuentro había sido un acontecimiento decisivo, toda tentativa para describirlo les parecía irrisoria. Por eso los testimonios directos son tan raros.

  13. Gurdjieff era un maestro.

  14. Esta noción de maestro, tan corriente en Oriente, prácticamente no ha sido recibida en Occidente. No evoca nada preciso, su contenido es de lo más vago, por no decir sospechoso. Digamos que, según los conceptos tradicionales, la función del maestro no se limita a la enseñanza de las doctrinas, sino que significa una verdadera encarnación del conocimiento, gracias a la cual el maestro puede provocar un despertar y, por su presencia misma, ayudar al alumno en su búsqueda. Él está allí para crear las condiciones de una experiencia a través de la cual el conocimiento podrá ser “vivido”, tan totalmente como sea posible.

  15. Es la clave misma de la vida de Gurdjieff1.



  16. 1 •- extraido de Encuentros con Hombres Notables